Método DIU

DIU

El dispositivo intrauterino (DIU) es uno de los métodos anticonceptivo de acción prolongada más utilizado por mujeres dada su alta eficacia, sus escasos efectos secundarios y su carácter reversible.

El DIU se presenta normalmente como un pequeño objeto en forma de “T” compuesto de plástico con uno o varios hilos de cobre que se inserta en la cavidad uterina. Cuanto mayor es la superficie de cobre, mayor es su eficacia.

La duración del DIU está entre 3 y 7 años.

El objetivo del DIU es  poner en marcha una acción inflamatoria permanente de la mucosa para que sea incapaz de recibir un óvulo fecundado. Sólo se puede retirar con unos hilos que salen del útero.

Existe una variante de este sistema en el cual en vez de un alambre de cobre se utiliza un depósito con hormonas, se denomina sistema intrauterino (SIU). La elección entre el uso del DIU o del SIU radica en si además de la utilidad anticonceptiva se busca un efecto terapéutico (como la disminución de la duración y el volumen de las reglas, y otros efectos beneficiosos de los sistemas hormonales).

¿Cómo se utiliza el DIU?

El DIU debe ser introducido y extraído por un ginecólogo colocándose en pocos minutos durante los primeros días de la menstruación, sin necesidad de anestesia. La colocación no suele ser dolorosa, aunque sí molesta, por lo que se suele aconsejar la toma de ibuprofeno un par de horas antes de la  inserción.

Será necesario realizar un seguimiento cada dos o tres meses en caso de contraindicaciones de estos dispositivos, y más adelante, cada seis meses o más tiempo, según determine tu ginecólogo.

Es importante consultar al médico si los hilos del DIU se dejan de notar, si son más cortos o más largos que de costumbre, o si se puede tocar con la punta de los dedos, ya que podría indicar una mala colocación, o incluso que el dispositivo haya sido expulsado, por lo que estaría comprometida su acción anticonceptiva.

¿Quién puede utilizar el DIU?

Es un tema controvertido, pero hay mayor aceptación en que las mejores candidatas suelen ser mujeres que ya han tenido un embarazo (por lo que su útero es más ancho), aunque esto depende de la fisiología de cada mujer, por lo tanto, hayas tenido ya un parto o no, es el ginecólogo quien debe juzgarlo.

Existen algunas contraindicaciones como patologías uterinas, hemorragias vaginales inexplicadas, sensibilidad a uno de los componentes, útero con anomalías y otras que debe descartar el ginecólogo.

Ventajas del DIU

Las ventajas más relevantes son:

  • Alta tasa de efectividad, entorno al  99%.
  • Es económico y fiable.
  • No se nota durante las relaciones sexuales.
  • No tiene los problemas derivados de los métodos hormonales al no contener hormonas.

Los inconvenientes del DIU

  • Produce un alargamiento de la duración de las reglas.
Imagen Destacada Metodo Diafragma

El Diafragma anticonceptivo

El diafragma anticonceptivo es un capuchón con forma de cúpula con un aro flexible que se coloca dentro de la vagina, cubriendo el cuello del útero, impidiendo así el acceso de los espermatozoides a la cavidad uterina. Se fabrican en diferentes materiales aunque los más utilizado son los de látex  o silicona.

Son de diversas tallas, por lo que es necesario visitar previamente el ginecólogo para que éste determine el tamaño adecuado para ti.

El diafragma se usa siempre junto con un espermicida en crema sobre la capucha para así aumentar su eficacia (usar espermicida en formato óvulo). Su eficacia junto al espermicida se aproxima al 94%.

Se deben reponer cada 6 o 12 meses, aunque algunos fabricantes logran superar el año y medio.

El diafragma no es capaz de evitar un alto porcentaje de enfermedades de transmisión sexual (ETS), ya que la vagina queda desprotegida, porque el diafragma no es un profiláctico como los preservativos (tanto masculino como femenino). Sí que protege contra aquellas que afectan directamente al cuello uterino (gonococos, triconomas).

¿Cómo se utiliza el diafragma?

Debemos insertarlo al menos media hora antes de la relación sexual recubriéndolo previamente con espermicida en crema, manteniéndolo en su lugar al menos por 6 horas después del coito para darle tiempo suficiente al espermicida a actuar, pero no más de 24 horas, para evitar posibles riesgos de infecciones.

Punto 1.- En una postura cómoda para nosotras y con las manos bien limpias, introduciremos previamente el dedo medio para dilatar la vagina.

Punto 2.- Apretamos el anillo entre el pulgar y el índice para facilitar su introducción.

Punto 3.- Impregnamos con espermicida en gel.

Punto 4.- Lo introducimos y nos aseguramos de su correcta colocación.

Diafragma anticonceptivo

Pueden mantenerse varias relaciones sexuales con el diafragma puesto durante ese tiempo sin necesidad de extraerlo, siempre que respetes el tiempo mínimo para que actúe el espermicida. No es recomendable que lo extraigas para añadir más espermicida, ya que durante la maniobra de extracción y recolocado podrían acceder espermas al útero.

Tras su empleo, debe limpiarse cuidadosamente con agua y jabón neutro o siguiendo las indicaciones que el fabricante indique en el folleto de instrucciones del diafragma.

Ventajas del diafragma

Las ventajas más relevantes son:

  • Al no ser un método hormonal, no tiene efectos secundarios.
  • No se nota durante las relaciones sexuales.
  • Te lo puedes poner hasta 2 horas antes del coito.
  • Puedes utilizarlo durante la lactancia.
Preservativo masculino y femenino

Preservativo masculino y femenino

El preservativo es una funda delgada de látex (en el caso del preservativo masculino) o de poliuretano (en caso del preservativo femenino) que se pone con anterioridad a la relación sexual y no se debe quitar hasta el final del coito.

Como método de barrera tratan de prevenir el embarazo al impedir físicamente que el semen entre en el útero.

Cuando es usado de forma correcta, el preservativo presenta una eficacia del 98% contra el embarazo, pero cuando es usado sin aprender la técnica o sin cuidados, la eficacia decae al 85%. Además, su eficacia contra las enfermedades de transmisión sexual es muy alta (varía de una enfermedad a otra, sin que sea considerado 100% eficiente en ningún caso).

Preservativo Masculino

El preservativo masculino bien podría ser el método anticonceptivo más conocido, siendo una forma simple y barata de prevenir embarazos no planeados y enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Los preservativos masculinos vienen en multitud de formas, texturas, tamaños y materiales para que puedas experimentar y hacer uso de ellos incluso si tienes alergia al látex o piel la piel sensible. Siempre encontrarás un preservativo adecuado para ti.

Cómo usarlo

Usar el preservativo masculino es fácil, solo desenróllalo sobre el pene erecto justo antes del sexo y ya está.

Para ello, colócalo en la punta del pene apretando el capuchón reservorio con dos dedos para que no quede aire y luego desenrolla con la otra mano hasta la base del pene.

Una vez se haya producido la eyaculación, quítalo antes que el pene pierda la erección, sujetándolo contra la base del pene para asegurarnos que no se deslice o se produzcan pérdidas de semen al sacar el pene de la vagina.

Son de un único uso, así tíralo y utiliza un preservativo por cada vez.

Otros datos a tener en cuenta importantes son:

  • Si vas a hacer uso de un lubricante, asegúrate que no tiene efectos adversos contra el material del que esté fabricado el preservativo, como son los lubricantes con base de aceite, que no se llevan bien con el látex.
  • Comprueba que el preservativo no esté caducado ni se vea dañado.
  • Abre el envase con los dedos y con cuidado, nada de tijeras, cuchillos, dientes o uñas afiladas, o podría rasgarse, quedando inutilizable.
  • Para comprobar si está al derecho, simplemente sujeta con dos dedos el capuchón y prueba a deslizarlo, si no se desenrolla con facilidad, dale la vuelta.
  • No lo tires al inodoro (podría obstruir la tubería), sino a la basura, ya que no es biodegradable.

Preservativo Femenino

Con funcionamiento similar al anterior, el preservativo femenino consiste en una delgada funda de poliuretano lubricado que crea una barrera en las paredes de la vagina y la vulva que impide el acceso del semen tras la eyaculación.

Protegen tanto contra las enfermedades de transmisión sexual (ETS) como de sufrir un embarazo no deseado, aunque a algunas mujeres les puede resultar algo incómodos, son un poco antiestéticos y pueden producir ruidos, además de ser más caros que los preservativos masculinos.

Cómo usarlo

Coloca el preservativo femenino dentro de la vagina inmediatamente antes del sexo. Identifica el anillo del extremo cerrado y presiónalo con los dedos, de manera que quede comprimido para facilitar su inserción. Escoge una posición cómoda para ti e introdúcelo como lo harías con un tampón, tan profundamente como sea posible.

El extremo abierto debe sobresalir un par de centímetros de tu vagina. No es necesario que retires el preservativo femenino inmediatamente después de la eyaculación.

Una vez acabada la relación, simplemente oprime la anilla externa y retuércela para asegurar que el semen no escapa de su interior. Extráelo con suavidad de la vagina y deséchalo.

Otros datos a tener en cuenta importantes son:

  • Comprueba que el preservativo no esté caducado ni se vea dañado.
  • Abre el envase con los dedos y con cuidado, nada de tijeras, cuchillos, dientes o uñas afiladas, o podría rasgarse, quedando inutilizable.
  • No lo tires al inodoro (podría obstruir la tubería), sino a la basura, ya que no es biodegradable.