Sexting

Sexting

El sexting consiste en el envío de mensajes sexuales (principalmente fotografías y/o vídeos) producidos generalmente por el propio remitente a otras personas por medio de teléfonos móviles u otros dispositivos electrónicos con capacidad para realizar fotografías y vídeos.

El sexting no es un problema de seguridad en sí mismo, pero representa una práctica de riesgo, ya que estos contenidos pueden ser utilizados de forma dañina”.

Características del sexting

El sexting se distingue de otras prácticas por sus características:

  • Voluntariedad. El contenido es creado conscientemente por sus protagonistas y enviados por ellos mismos.
  • Connotación sexual. Los contenidos tienen un claro carácter erótico y sexual (desnudez, semi-desnudez…).
  • Uso de dispositivos tecnológicos. Teléfonos móviles, smartphones, tablets y ordenadores son los medios utilizados. Si se realiza durante una videollamada o durante una sesión de chat con webcam se denomina sexcasting.

Qué lleva a practicar sexting

El sexting no es ni más ni menos que exhibicionismo online. El intercambio de mensajes y fotos de alto contenido sexual suele darse en parejas que están iniciando una relación, que se está conociendo, para ligar, o en parejas afianzadas que quieren mantener la pasión.

Algunas de las razones más habituales son:

  • El despertar sexual en los menores.
  • El deseo de posicionamiento social en redes sociales.
  • La inconsciencia.
  • El exceso de confianza.
  • La falta de cultura de la privacidad.
  • La falsa sensación de intimidad.
  • La impulsividad.

Razones para NO practicar sexting

  • Aunque esta es una práctica puede mejorar la intimidad o ayudar a ligar, ten bien presente los riesgos, porque por diferentes razones esas fotos pueden terminar en manos de terceros e incluso viralizarse.
  • Pese a lo inocente que parezca, el problema es que puede derivar en robos de identidad, acoso, humillación o en delitos más graves.
  • Recuerda, es un contenido que ninguno de los autores querría que saliera del ámbito privado en el que se realizó y envió, no deseando su reenvío o difusión sin su consentimiento.
  • ¿Qué pasa con todas esas imágenes? Lo que se sube a Internet suele quedarse en Internet.
  • ¿Y si pierdes, te roban el móvil o te lo hackean y no las has borrado?
  • Los mensajes, videos o fotografías forman parte de la intimidad de quienes participan. Si alguno de ellos lo utiliza para intimidar o intentar extorsionar al otro, o que un tercero lo use con este fin, se convierte en un delito penado en la ley.

Consejos SI decides practicar sexting

  • Debes confiar en la persona a quien se lo envías, y que ella se encuentra en la misma sintonía y desee entrar en éste juego sexual, si la otra persona no tiene ganas, mejor no insistas.
  • No empieces enviando ninguna imagen sin tener una conversación previa, igual el contexto en el que se encuentra la otra persona no es el más adecuado (trabajo, reunión familiar…).
  • Ve de menos a más y envía fotos a medida que vas recibiendo, y siempre fotos insinuantes para dejar sitio a la imaginación.
  • La foto tiene que estar un poco cuidada. Revisa los detalles y que sea una imagen que te guste sobre ti. Algo tan íntimo tiene que ser motivo de cuidado.
  • No hace falta ser poeta, pero para muchas personas las faltas de ortografía o el contexto de la imagen (fondo con un retrete, con fotos familiares en el encuadre…) les pueden enfriar mucho la libido y el erotismo del momento.
  • Siempre piensa bien qué es lo que se está enviando y qué consecuencias puede tener en el futuro.
  • No reenvíes nunca esas imágenes a terceras personas.
  • No publiques imágenes tuyas de contenido sexual en redes sociales.
Ghosting

“Ghosting”, desapareciendo de tus redes

Ghosting es una palabra inglesa que suele traducirse como “hacerse el fantasma”. Quizás hayas sufrido esta situación. Conoces a alguien, intercambias números de teléfono, direcciones de Facebook, tienes varias citas, empiezas una relación, todo parece ir bien y de repente… silencio, se esfuma como un fantasma, sin previo aviso, desaparece de tu vida.

El ghosting es una tendencia en el mundo de las citas y las amistades que está tomando un preocupante auge impulsada por las nuevas tecnologías.

Muchas personas evitan tener que decir cara a cara que lo que quieren es romper la relación, les basta con solo bloquear a la otra parte en todas las redes sociales, WhatsApp e ignorar sus llamadas para así no tener que decírselo en persona.

El acabar una relación de la noche a la mañana, cortando todo tipo de comunicación, no es nada nuevo, en España se conoce de toda la vida como el típico “me voy a por tabaco”, simplemente, las nuevas tecnologías lo pone más fácil, porque en una época en la que muchas relaciones de pareja empiezan a través de páginas de internet y de aplicaciones para teléfonos móviles, el ghosting es algo a lo que cada vez más personas deben enfrentarse.

Sherry Turkle, profesora en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) especializada en relaciones sociales en entornos tecnológicos, hace hincapié en lo peligroso que es este hábito en los adolescentes: “Se están acostumbrando a la idea de contactar con alguien y no recibir respuestas, lo que tiene serias consecuencias, empiezan a creer que es algo normal y que podemos tratarnos a nosotros mismos y a otros como si no debiéramos tener sentimientos en este contexto. Y entonces ves que hay un descenso de empatía“, lamenta.

Pero el ghosting no sale “gratis” a ninguna de las partes implicadas, quien lo sufre tiene que afrontar todas las respuestas que le asalten a la mente para intentar poner un sentido a esa ruptura, sufriendo daños emocionales y en la autoestima.

Quien lo ha practicado, si la relación estaba consolidada, deberá enfrentarse a remordimientos y al sentimiento de culpa por no haber sido capaz de enfrentarse a la situación de una forma más valiente, cara a cara.

Lo realmente preocupante del ghosting es que se está trivializando tanto, que ya existen aplicaciones como Ghostbot, una Apps preparada para hacer el trabajo sucio por ti, de forma que hace uso de inteligencia artificial (IA) para responder de forma automática a la persona a la que se desea evitar con excusas aleatorias, para que el receptor de los mismos capte la indirecta. Según sus creadores, crearon la herramienta con el fin de huir de acosadores y de quienes envían mensajes ofensivos, pero es fácil ver que puede aplicarse sin problemas para llevar a cabo ghosting.

Por favor, trata a los demás como quieres que te traten a ti. No caigamos en la tentación fácil de hacer uso del ghosting.

La Ballena Azul

La Ballena Azul

La Ballena Azul es un juego destructivo promovido por parte de una de las denominadas “comunidades peligrosas” denominada “la Ballena Azul”, cuyo nacimiento se atribuye en Rusia habiéndose detectado casos de adeptos en América Latina.

La ballena azul se basa en un juego de 50 retos en 50 días, el cual debe de jugarse desde grupos que se crean a través de redes sociales y que, desde el mayor de los secretismos, invita a sus inconscientes jugadores a superar una serie de pruebas cuyo final no será otro que terminar con su propia vida.

Ésta práctica macabra se organiza y difunde por las redes sociales, como Facebook y Twitter, pero también por el sistema de mensajería gratuito como Whatsapp, mediante grupos privados.

Los jóvenes piden entrar en el juego, donde los denominados ‘cuidadores’ van dando las instrucciones y piden fotografías para demostrar que han cumplido cada uno de los retos. Entre las reglas del juego también está la de borrar las conversaciones con los que dirigen el juego, lo que complica el trabajo policial.

Las primeras pruebas pueden ser sencillas e inocuas, como comer huevos, no hablar durante una jornada o realizar dibujos en un papel. Poco a poco, se va incrementando la dificultad y su peligro: pasar una noche sin dormir, viendo películas de miedo, autolesionarse, ir a una estación de tren y ponerse frente a las vías cerca de los vagones cuando pasa un tren…y así cada vez con mayor peligro.

Es más, la última prueba, la número 50, sencillamente indica: “Salta desde un edificio alto. Quítate la vida.”

Los responsables de este juego, o comunidades similares, suelen ser expertos en ingeniería social, teniendo la capacidad de llegar manipular sus víctimas gracias a la información que previamente han recabado de ellos a través de sus perfiles en redes sociales. Información que posteriormente puede ser utilizada también para amenazar a los menores para evitar que dejen la actividad sin el consentimiento de la persona que les está manipulando.

Aunque ya se han identificado algunas personas detrás de estas redes, hay una gran mezcla de nacionalidades, lo que dificulta el trabajo de la policía.

El Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil nos recomienda las siguientes pautas específicas para La Ballena Azul:

  • Comprobar si los usuarios con quien contactan, por medio de redes sociales o cualquier tipo de mensajería, son realmente personas conocidas y apropiadas para mantener un contacto con el menor.
  • Comprobar igualmente si los grupos que frecuente en redes sociales, o se encuentre agregado, están constituidos por personas conocidas.
  • Detectar si muestran autolesiones, comportamientos extraños, o alteraciones alimentarias o relacionadas con la falta de sueño, algunos de los retos a superar están marcados para realizarlos a las 4:20h.
  • Inculcarles sobre el peligro de citarse con personas que conocieron a través de la red.
  • Observar si realiza dibujos extraños relativos a una ballena o cualquier otro símbolo que pudiera llamarnos la atención.

Recuerda, la protección de nuestros hijos también debemos llevarla a cabo ayudándoles en su día a día a través de Internet.