Embarazo

La alimentación durante el embarazo

La alimentación durante el embarazo debe ser equilibrada, variada y saludable, como es nuestra dieta mediterránea. Si tu alimentación suele ser desordenada y algo caótica, te insto a que leas nuestro post sobre “saber comer”.

Durante la gestación debemos cubrir tanto las necesidades propias de la mujer como satisfacer las exigencias nutritivas debidas al crecimiento fetal, pero eso no significa que “debamos comer por dos”, no, significa alimentarnos correctamente, seguir las recomendaciones alimentarias que nos transmitan los facultativos y no atiborrarse de alimentos muy calóricos por tener constantes “antojos”.

Es muy importante tanto para la salud de la mujer como para su autoestima una vez acabado el periodo de embarazo y haber dado a luz, esforzarnos en que el aumento de peso materno no supere a los 10 a 12 Kg en toda la gestación.

Recomendaciones alimentarias

■ Suspender inmediatamente cualquier dieta específica para adelgazar.

■ Cocinar los alimentos, como la carne o el pescado, a la plancha, al horno, hervidos o al vapor, sobre todo si existe un aumento de peso excesivo.

■ Aumentar de forma moderada el consumo de frutas, verduras, pan, con preferencia integral, arroz, pasta y legumbres.

■ Tomar entre medio y un litro de leche al día, preferiblemente desnatada, o su equivalente en yogur o queso fresco (un vaso de leche = 2 yogures = 80 grs de queso fresco).

■ Reducir el consumo de los alimentos con excesiva cantidad de grasa de origen animal, como tocino, mantequilla, embutidos, etc.

■Reducir el consumo de los alimentos con mucho azúcar, como pasteles, dulces, especialmente aquellos prefabricados, caramelos, chocolate, etc.

■ Reducir el consumo de sal.

■ Fraccionar las comidas en 5 tomas para facilitar la digestión.

■ Consumir comida fresca o congelada, en vez de conservas y productos precocinados.

■Evitar tomar carnes poco hechas o curadas (como el jamón serrano) por el riesgo de toxoplasmosis .

 

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Sustancias nocivas durante el embarazo

Durante el embarazo debemos evitar el consumo de sustancias nocivas que puedan interferir y provocar daños al feto durante la gestación. Veremos un pequeño listado de las sustancias de consumo más usuales que debemos dejar de consumir.

Sustancias nocivas a evitar

Cafeína. Las investigaciones no revelan datos de que la cafeína aumente el riesgo teratógeno o reproductivo. De todas formas, en tanto no se obtengan datos concluyentes, es recomendable moderar o eliminarla de la dieta mientras dure la gestación.

Tabaco. Se ha relacionado con recién nacidos de bajo peso y pretérminos. Parece ser que disminuye el flujo sanguíneo y el volumen plasmático uteroplacentario. Es más frecuente identificar placentas envejecidas en las fumadoras. Si quieres ser madre o te has quedado embarazada, deja de fumar.

Alcohol. El mayor riesgo al que están expuestos los recién nacidos de madres bebedoras habituales es el síndrome alcohólico fetal cuya repercusión más importante es la alteración neurológica que produce retraso mental, además de esto, también es frecuente observar en estos niños, retraso en el crecimiento, problemas auditivos y rasgos faciales típicos.

El consumo moderado de alcohol se ha relacionado con bajo peso al nacer y algunos trastornos neurológicos como déficit en la atención y en la concentración.

El mayor problema que se presenta es que no se sabe cual es el límite a partir del cual, el alcohol empieza a ser teratógeno, por tanto, la recomendación es eliminar el alcohol completamente. No hay excusas, en los comercios existen bebidas 0,0% para quitarnos el gusanillo y tomar una cerveza bien fresca. Ojo, las “Sin alcohol” contienen un poco de alcohol, bajo, pero contiene, y la diferencia con las 0,0% en el sabor es imperceptible. Consumo cero de alcohol.

Cocaína. Si las drogas ya son peligrosas y desaconsejadas de por sí para cualquier persona, en las mujeres embarazadas aumenta el riesgo de hipertensión en el embarazo, desprendimiento prematuro de placenta, crecimiento intrauterino retardado, parto pretérmino, asfixia fetal y muerte prenatal. Sencillamente, drogas y maternidad no son compatibles.

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Cuidados durante el embarazo

Los cuidados durante el embarazo ayudarán a pasar por esta etapa de forma sana y más segura tanto para la madre como para el bebé. Debemos ser escrupulosas con el cumplimiento de aquellas indicaciones que nos realice nuestro médico.

A continuación vamos a desglosar algunos de los consejos que toda gestante debe practicar:

Higiene

En el embarazo hay que prestar especial atención a la higiene bucal y de los genitales, por el contrario, además de ducharnos de forma diaria.

La higiene bucal tiene gran importancia para evitar sobre todo la hipersensibilidad e hipertrofia gingival. Es recomendable someterse a una evaluación odontológica al comienzo del embarazo y utilizar cepillos dentales de dureza media o blanda y de cabeza pequeña, acompañados de enjuagues bucales.

En cuanto a la higiene íntima, al aumentar el flujo vaginal en el embarazo, la mujer tendrá sensación de humedad, lo que la obligará a asearse con más frecuencia, es aconsejable que se realice sólo una vez al día con agua y jabón y el resto de veces sólo con agua para evitar resecar en exceso la zona, dejando la zona bien seca. No se deben hacer lavados vaginales.

El cuidado de las mamas adquiere especial relevancia en la segunda mitad del embarazo, ya que puede iniciarse la producción de calostro. En este caso, no se deben manipular los pezones para extraerlo, sino, simplemente, limpiarlos y mantenerlos secos para evitar excoriaciones.

Vestido y calzado

La ropa no debe comprimir el abdomen, para ello es recomendable hacer uso de tejidos elásticos y ropa holgada. También deben evitarse medias o cualquier tipo de bandas apretadas en las piernas, ya que dificultan el retorno venoso.

Las fajas de maternidad no son necesarias en la mayoría de las mujeres, a veces las utilizan deportistas que continúan con su programa de ejercicio durante el embarazo. El sujetador debe recoger con efectividad y tener tirantes anchos y no elásticos y la copa debe abarcar todo el tejido mamario, son muy recomendables los de tipo deportivo, por la comodidad que aportan.

El calzado debe ser cómodo, no se aconseja ni el tacón alto ni los zapatos planos; lo más recomendable es el calzado con tacón bajo y ancho.

Viajes

No deben restringirse los viajes si no existen complicaciones médicas. Si el destino es un lugar exótico que implique vacunaciones y tener múltiples cuidados higiénicos y alimenticios durante la estancia, mejor consultar previamente a tu médico.

Aquellos viajes con desplazamientos largos sí que pueden resultar muy agotadores y agravar algunos problemas del embarazo (varices, edemas maleolares…). Es aconsejable efectuar paradas cada dos horas aproximadamente para caminar si es en un vehículo o hacerlo en el pasillo del avión en vuelos.

En vehículos, debemos hacer uso del cinturón de seguridad de tres puntos, es decir, el que incluye el cinturón abdominal y transtorácico, ajustando el primero a la zona más baja del abdomen.

Actividad/reposo

El ejercicio moderado durante el embarazo ayuda a conservar la condición física y el tono muscular, mejora el sueño, alivia la tensión, ayuda al control del peso y mejora la función intestinal.

La actividad física más beneficiosa para la embarazada es aquella que sea rítmica, moderada y aeróbica en la que participen grandes grupos musculares como natación, atletismo, ciclismo, o simplemente, caminar a buen ritmo.

Se deben evitar los deportes de alto riesgo y los de contacto (paracaidismo, surfing, montañismo, rugby, baloncesto…).

Podemos practicar ejercicio físico hasta el final del embarazo, si el mismo evoluciona de forma normal; teniendo en cuenta la regulación de la intensidad del ejercicio conforme avance el embarazo.

En cuanto al reposo, es muy importante para la salud física y emocional. Procura dormir al menos durante ocho horas, sobre todo en el primer y tercer trimestre, sin embargo dedicar tiempo al reposo suele ser difícil.

Actividad sexual

Durante el embarazo, los cambios hormonales y todo lo que conlleva la gestación puede provocar cambios en el deseo y la respuesta sexual, así como por miedos y preocupaciones. Aunque si el embarazo no es de riesgo, podremos disfrutar de nuestra vida sexual sin limitación durante todas las etapas del embarazo.

Higiene postural

Es primordial el uso correcto de la postura y mecánica corporal durante la gestación.

No debemos curvar la espalda para levantar objetos, sino flexionar las rodillas, tener las piernas ligeramente separadas, apoyar los dos pies en el suelo y mantener el peso cercano al cuerpo.
Estos mismos principios de mecánica corporal los aplicaremos al sentarnos y levantarnos de una silla, realizando tareas domésticas, al agacharnos…

Fármacos y vacunas

No podemos ingerir ningún tipo de fármaco o vacunarnos sin consultar previamente con el facultativo.

La etapa de mayor riesgo para el feto es el primer trimestre, que es cuando se produce la organogénesis y, por tanto, la mayor preocupación son los defectos estructurales.

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Problemas frecuentes durante el embarazo. Parte II

Continuemos con otros casos que pueden presentarse de forma habitual durante el embarazo.

Estreñimiento

Producido por el aumento de la progesterona que relaja la musculatura lisa. La presión del útero sobre el intestino y la ingesta de suplementos de hierro.

Para ello debemos aumentar la ingesta de líquidos y fibra. Intentar lograr hábitos de defecación regulares. Realizar ejercicio físico. Y en casos difíciles, hacer uso de reblandecedores fecales siempre bajo prescripción médica.

Hemorroides

El estreñimiento y el aumento de la presión del útero sobre las venas hemorroidales suelen ser los causantes.

Lucha para evitar el estreñimiento. Siéntate sobre superficies duras y no hagas uso de flotadores. Haz baños de asiento con agua fría y usa frío local (hielo, pero nunca de forma directa, sino envuelto en un paño o similar). Túmbate de lado con un cojín debajo de los glúteos. Utilizar ungüentos anestésicos y reintroduce con suavidad el recto si fuera necesario.

Dorsalgia y/o lumbalgia

A medida que avanza el embarazo, se produce un aumento de la lordosis lumbar. La acción hormonal produce el reblandecimiento del cartílago articular. También influirá el uso deficiente de la mecánica corporal.

Mantén una higiene postural correcta. Practica ejercicios de balance pélvico. Evitar el trabajo a alturas incómodas, zapatos de tacón alto y levantamiento de objetos pesados.

Calambres

Provocados por el alteraciones en el metabolismo del calcio y otros elementos esenciales. También puede ser provocados por la presión del útero en los nervios adyacentes y una circulación deficiente en las piernas.

Realiza estiramientos del pie para estirar los músculos afectados. Evalúa la dieta y aplicar calor a los músculos.

Pirosis

La pirosis es una sensación de quemazón que sube desde el estómago hasta la faringe. Pueden ser provocadas por el aumento de la progesterona que produce disminución de la motilidad gástrica y relajación del cardias, o el desplazamiento del estómago por el útero en crecimiento.

Procura ingerir comidas frecuentes y de poco volumen. Evitar alimentos grasos, fritos, ácidos, picantes o muy condimentados.

Evitar tumbarse inmediatamente después de las comidas. Tomar alimentos alcalinos como plátanos, patatas cocidas, leche, pan… y haz uso de antiácidos siempre bajo prescripción médica con bajo contenido en sodio.

Disnea

La disnea es la dificultad respiratoria que se manifiesta como una sensación de falta de aire . La disminución de la capacidad vital por la presión del útero en crecimiento es la causante de éste problema.

Haz uso de una postura correcta al sentarse y estar de pie. Duerme con almohadas adicionales para elevar el torso y facilitar el trabajo respiratorio.

Flatulencia

La hipomotilidad gastrointestinal producida por los cambios hormonales prolonga el tiempo de vaciado de heces. Además, la presión del útero sobre el intestino grueso agrava el problema.

No abuses de alimentos que puedan fermentarse en los intestinos (legumbre, lactosa, algunas frutas y verduras…). Mastica bien durante la ingesta. Come de forma pausada. Practicar ejercicio  moderado diario. Lograr hábitos de defecación regulares.

Mareos y desmayos

Suelen ser inducidos por una bajada de tensión (hipotensión) durante un cambio postural. rápido o repentino, causando estasis venosa (disminución del flujo venoso) en la parte inferior del cuerpo. También puede provocarlo el estar de pie o sentada durante largos periodos en un área caliente, o si hemos desarrollado anemia.

Es importante incorporarse siempre lentamente desde una posición de descanso. No estar de pie o sentada durante largo tiempo en sitios cálidos o donde haya mucha gente. Tumbarnos de lado sobre el costado izquierdo para descansar. Si se producen con frecuencia, el médico debería evaluar el hematocrito.

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Problemas frecuentes durante el embarazo. Parte I

Los problemas durante el embarazo que suelen darse con mayor frecuencia suelen deberse a la cantidad de cambios fisiológicos que sufre el cuerpo de la mujer gestante.

No debemos olvidar que todos los embarazos implican algunos riesgos, aunque lo habitual es que la mayoría de los embarazos transcurran sin grandes complicaciones.

Problemas durante el embarazo

Veamos cuáles son los problemas más frecuentes, los factores que influyen y cómo podemos cuidarnos para evitarlos o mitigarlos.

Náuseas y vómitos

Pueden deberse al aumento de la β-HCG, cambios en el metabolismo de los hidratos de carbono o por factores emocionales.

Debemos evitar aquellos olores o factores que los causen. Comer algo sólido antes de levantarse de la cama. Hacer comidas frecuentes y de poco volumen. Tomar alimentos fríos. No tomar líquidos durante las comidas, sino entre éstas. Ingerir bebidas carbonatadas, tumbarnos cuando aparezcan las náuseas hasta que pasen.

Micción frecuente

La presión que ejerce el útero sobre la vejiga, sobre todo en el primer y tercer trimestre, suele ser la causante de este problema.

Es recomendable aumentar la ingesta de líquidos durante el día y disminuirla por la noche, y por supuesto, orinar cuando se sienta necesidad.

Leucorrea

Es una secreción genital blanquecina producida por el aumento de la segregación de moco en las glándulas endocervicales provocadas por la mayor cantidad de estrógenos en el torrente sanguíneo.

Será necesario extremar nuestra higiene personal duchándonos diariamente y limpiando sólo con agua las zonas vaginales cuando notemos la secreción, secando bien la zona. No te realices nunca duchas vaginales

Congestión nasal

Lo provoca el aumento de estrógenos.

Evita los descongestivos nasales, haz uso de vaporizadores de aire frío y realiza lavados nasales con suero fisiológico.

Hiper sensibilidad mamaria

Debido al aumento de estrógenos y progesterona.

Utiliza un sujetador firme. Los de tipo “deportivos” pueden ser de gran utilidad durante todo el tiempo de gestación.

Ptialismo (exceso de producción de saliva)

Actualmente se desconocen factores causales específicos.

Para mitigarlo podemos usar enjuagues bucales, chicles y caramelos.

Edemas maleolares

El edema maleolar o hinchazón en los tobillos es provocado por la congestión circulatoria en las extremidades inferiores debido a la gravedad y a la compresión del útero, provocando un aumento de la permeabilidad capilar y el aumento del sodio por efecto hormonal.

Podemos mitigarlos mediante ejercicios circulatorios de dorsiflexión de los pies (sube y estira los pies). Teniendo una adecuada higiene postural elevando las piernas cuando estés sentada o tumbada. Igualmente, evita todo aquello que ejerza presión en las piernas (medias o ropa muy ajustada).

El caminar a buen paso al menos tres días a la semana y/o realizar ejercicio moderado de forma frecuente ayudará tanto con éste problema como en tener una salud adecuada durante el embarazo.

Varices

Pueden deberse a la congestión venosa en las extremidades inferiores por la gravedad y la compresión uterina,a factores hereditarios, obesidad o por edad avanzada.

Además de los cuidados indicados para los edemas maleolares, procura no cruzar las piernas cuando estés sentada.

Realízate masajes en las piernas siempre en sentido ascendente, y haz lo posible para no engordar más de lo indicado durante el embarazo.