Embarazo

Problemas frecuentes durante el embarazo. Parte II

Continuemos con otros casos que pueden presentarse de forma habitual durante el embarazo.

Estreñimiento

Producido por el aumento de la progesterona que relaja la musculatura lisa. La presión del útero sobre el intestino y la ingesta de suplementos de hierro.

Para ello debemos aumentar la ingesta de líquidos y fibra. Intentar lograr hábitos de defecación regulares. Realizar ejercicio físico. Y en casos difíciles, hacer uso de reblandecedores fecales siempre bajo prescripción médica.

Hemorroides

El estreñimiento y el aumento de la presión del útero sobre las venas hemorroidales suelen ser los causantes.

Lucha para evitar el estreñimiento. Siéntate sobre superficies duras y no hagas uso de flotadores. Haz baños de asiento con agua fría y usa frío local (hielo, pero nunca de forma directa, sino envuelto en un paño o similar). Túmbate de lado con un cojín debajo de los glúteos. Utilizar ungüentos anestésicos y reintroduce con suavidad el recto si fuera necesario.

Dorsalgia y/o lumbalgia

A medida que avanza el embarazo, se produce un aumento de la lordosis lumbar. La acción hormonal produce el reblandecimiento del cartílago articular. También influirá el uso deficiente de la mecánica corporal.

Mantén una higiene postural correcta. Practica ejercicios de balance pélvico. Evitar el trabajo a alturas incómodas, zapatos de tacón alto y levantamiento de objetos pesados.

Calambres

Provocados por el alteraciones en el metabolismo del calcio y otros elementos esenciales. También puede ser provocados por la presión del útero en los nervios adyacentes y una circulación deficiente en las piernas.

Realiza estiramientos del pie para estirar los músculos afectados. Evalúa la dieta y aplicar calor a los músculos.

Pirosis

La pirosis es una sensación de quemazón que sube desde el estómago hasta la faringe. Pueden ser provocadas por el aumento de la progesterona que produce disminución de la motilidad gástrica y relajación del cardias, o el desplazamiento del estómago por el útero en crecimiento.

Procura ingerir comidas frecuentes y de poco volumen. Evitar alimentos grasos, fritos, ácidos, picantes o muy condimentados.

Evitar tumbarse inmediatamente después de las comidas. Tomar alimentos alcalinos como plátanos, patatas cocidas, leche, pan… y haz uso de antiácidos siempre bajo prescripción médica con bajo contenido en sodio.

Disnea

La disnea es la dificultad respiratoria que se manifiesta como una sensación de falta de aire . La disminución de la capacidad vital por la presión del útero en crecimiento es la causante de éste problema.

Haz uso de una postura correcta al sentarse y estar de pie. Duerme con almohadas adicionales para elevar el torso y facilitar el trabajo respiratorio.

Flatulencia

La hipomotilidad gastrointestinal producida por los cambios hormonales prolonga el tiempo de vaciado de heces. Además, la presión del útero sobre el intestino grueso agrava el problema.

No abuses de alimentos que puedan fermentarse en los intestinos (legumbre, lactosa, algunas frutas y verduras…). Mastica bien durante la ingesta. Come de forma pausada. Practicar ejercicio  moderado diario. Lograr hábitos de defecación regulares.

Mareos y desmayos

Suelen ser inducidos por una bajada de tensión (hipotensión) durante un cambio postural. rápido o repentino, causando estasis venosa (disminución del flujo venoso) en la parte inferior del cuerpo. También puede provocarlo el estar de pie o sentada durante largos periodos en un área caliente, o si hemos desarrollado anemia.

Es importante incorporarse siempre lentamente desde una posición de descanso. No estar de pie o sentada durante largo tiempo en sitios cálidos o donde haya mucha gente. Tumbarnos de lado sobre el costado izquierdo para descansar. Si se producen con frecuencia, el médico debería evaluar el hematocrito.

Embarazo

Problemas frecuentes durante el embarazo. Parte I

Los problemas durante el embarazo que suelen darse con mayor frecuencia suelen deberse a la cantidad de cambios fisiológicos que sufre el cuerpo de la mujer gestante.

No debemos olvidar que todos los embarazos implican algunos riesgos, aunque lo habitual es que la mayoría de los embarazos transcurran sin grandes complicaciones.

Problemas durante el embarazo

Veamos cuáles son los problemas más frecuentes, los factores que influyen y cómo podemos cuidarnos para evitarlos o mitigarlos.

Náuseas y vómitos

Pueden deberse al aumento de la β-HCG, cambios en el metabolismo de los hidratos de carbono o por factores emocionales.

Debemos evitar aquellos olores o factores que los causen. Comer algo sólido antes de levantarse de la cama. Hacer comidas frecuentes y de poco volumen. Tomar alimentos fríos. No tomar líquidos durante las comidas, sino entre éstas. Ingerir bebidas carbonatadas, tumbarnos cuando aparezcan las náuseas hasta que pasen.

Micción frecuente

La presión que ejerce el útero sobre la vejiga, sobre todo en el primer y tercer trimestre, suele ser la causante de este problema.

Es recomendable aumentar la ingesta de líquidos durante el día y disminuirla por la noche, y por supuesto, orinar cuando se sienta necesidad.

Leucorrea

Es una secreción genital blanquecina producida por el aumento de la segregación de moco en las glándulas endocervicales provocadas por la mayor cantidad de estrógenos en el torrente sanguíneo.

Será necesario extremar nuestra higiene personal duchándonos diariamente y limpiando sólo con agua las zonas vaginales cuando notemos la secreción, secando bien la zona. No te realices nunca duchas vaginales

Congestión nasal

Lo provoca el aumento de estrógenos.

Evita los descongestivos nasales, haz uso de vaporizadores de aire frío y realiza lavados nasales con suero fisiológico.

Hiper sensibilidad mamaria

Debido al aumento de estrógenos y progesterona.

Utiliza un sujetador firme. Los de tipo “deportivos” pueden ser de gran utilidad durante todo el tiempo de gestación.

Ptialismo (exceso de producción de saliva)

Actualmente se desconocen factores causales específicos.

Para mitigarlo podemos usar enjuagues bucales, chicles y caramelos.

Edemas maleolares

El edema maleolar o hinchazón en los tobillos es provocado por la congestión circulatoria en las extremidades inferiores debido a la gravedad y a la compresión del útero, provocando un aumento de la permeabilidad capilar y el aumento del sodio por efecto hormonal.

Podemos mitigarlos mediante ejercicios circulatorios de dorsiflexión de los pies (sube y estira los pies). Teniendo una adecuada higiene postural elevando las piernas cuando estés sentada o tumbada. Igualmente, evita todo aquello que ejerza presión en las piernas (medias o ropa muy ajustada).

El caminar a buen paso al menos tres días a la semana y/o realizar ejercicio moderado de forma frecuente ayudará tanto con éste problema como en tener una salud adecuada durante el embarazo.

Varices

Pueden deberse a la congestión venosa en las extremidades inferiores por la gravedad y la compresión uterina,a factores hereditarios, obesidad o por edad avanzada.

Además de los cuidados indicados para los edemas maleolares, procura no cruzar las piernas cuando estés sentada.

Realízate masajes en las piernas siempre en sentido ascendente, y haz lo posible para no engordar más de lo indicado durante el embarazo.

El Parto

El parto

El parto o nacimiento, es la culminación del embarazo momento en el que se produce la salida del bebé  del útero al exterior. Es un proceso fisiológico y natural que, si todo va bien, y sin complicaciones, el bebé puede nacer con la única intervención de la madre.

El nacimiento se produce generalmente a los 280 días después de la última menstruación.  Se considerará parto prematuro si sobreviene entre los 180 y 260 días después de la última menstruación, mientras que será tardío cuando tenga lugar 14 días después de la fecha prevista para el parto.

Se considera como parto normal o eutócico, aquel en que el nacimiento sobreviene espontáneamente, cosa que ocurre en más del 90% de los casos. Será parto anormal o distócico, aquel en que la expulsión fetal no ocurre espontáneamente y son necesarias maniobras o intervenciones para finalizar el parto.

Los principales órganos que intervienen durante el parto son:

1.- Útero, en sus dos partes bien diferenciadas que son el cuerpo y el cuello.

2.-Placenta: Es un órgano que pesa entre 500 y 600 grs. La función principal de la placenta es que la sangre del feto se “depure o purifique” y, a través de ella reciba sustancias nutritivas y oxigeno de la madre.

3.- Cordón umbilical: Une la parte anterior del abdomen fetal con la placenta, insertándose en ésta; dentro de él se encuentran dos arterias y una vena, que son las vías por la que la sangre del feto se purifica y por las que recibe las sustancias nutritivas.

4.- Bolsa de las aguas o saco amniótico: Está constituida por las membranas fetales que forman una bolsa cerrada dentro de la que se encuentran, el feto y el líquido amniótico.

¿Cómo sabemos si el parto es inminente?

Cuando tu parto se inicie probablemente empezarás a sentir algunas molestias que pueden ser desde un leve dolor en la espalda, hasta la sensación de que algo  te sentó mal, pero el dolor de las contracciones de parto, a medida que va aumentando.

Una forma de medirlo es si eres capaz de mantener una conversación mientras se producen, si no es así, y además, el dolor de estas contracciones no cesan por mucho que camines o realices cambios  de posturas, es el momento de ir al Hospital o de avisar a la matrona si has programado un nacimiento en casa.

El proceso del parto natural se categoriza en tres fases:

Tipos de parto

Los tipos de parto son los siguientes:

  • Natural:  el bebé nace con la asistencia de poca o ninguna tecnología y sin la ayuda de fármacos.​
  • Vaginal instrumental: asistido con instrumental específico con la finalidad de poder asir al bebé y tirar fuera del canal de parto debido a complicaciones durante el periodo de expulsión.
  • Cesárea: el nacimiento se realiza mediante una intervención quirúrgica en quirófano a través del abdomen. Suelen realizarse debido a que el parto esté considerado de alto riesgo o porque la gestante la haya programado por elección propia.

 

El Parto

Alumbramiento

El alumbramiento inicia después de la expulsión del feto y finaliza con la expulsión de la placenta.

Si se ha dado a luz con anestesia epidural la mujer apenas notará las molestias, de no ser así, durante este tercer período continuarán con dolores propios del parto,  aunque eso sí, dichos dolores serán menos intensos que durante el período expulsivo.

Estas últimas contracciones sirven para que la placenta se desprenda de la pared uterina y sea expulsada.

La placenta se separa del útero espontáneamente y su expulsión al exterior suele realizarse al cabo de pocos minutos, aunque en ocasiones este proceso puede tardar 30 minutos o más.

Placenta
Placenta

Tras comprobar que el útero se ha contraído bien y que no exista un sangrado en exceso, se limpiará y desinfectará la zona genital de la madre y cogerán puntos si fuera necesario por desgarros o roturas en el periné.

Ya ha acabado todo. Ahora vienen los cuidados postparto tanto de la madre como del recién nacido.

La madre y el bebé deberán permanecer bajo observación durante unas horas o un día, según disponga el médico para comprobar la evolución de ambos y comprobar que no existen complicaciones.

El Parto

Expulsión

La expulsión es el segundo periodo del parto, que se inicia con la dilatación completa y finaliza con la expulsión del feto.

Durante la expulsión la gestante puede tener sensación de defecar, ya que la cabeza del bebé presiona sobre el recto.

Las contracciones uterinas se producirán con una frecuencia de dos o tres minutos, en los que la gestante sentirá deseos de empujar.

Con la coronación (la cabeza o pelvis del bebé se verá en la vagina) comenzará la expulsión del bebé .

Coronación durante el parto
Coronación durante el parto

La fase de expulsión es la más crítica para el bebé durante todo el parto. El peligro está en posibles pérdidas de suministro de oxígeno por problemas con el cordón umbilical u otras patologías, presentación de nalgas del feto, etcétera.

La protección del periné es muy importante. Si se considera que el periné no se distiende bien, especialmente en primíparas, será necesaria la realización de una episiotomía.

Durante la expulsión es importante controlar la fuerza con la que la gestante empuje para asegurar una salida lo más suave posible, deberemos seguir en todo momento las indicaciones de la matrona.

Una vez salida la cabeza, el niño se gira y su cara mira entonces hacia uno de los muslos de la madre, facilitando así la salida de los hombros a través del conducto obstétrico.

Salida de los Hombros durante el Parto
Salida de los Hombros durante el Parto

La expulsión del resto del cuerpo será rápida y puede ser difícil sujetarlo, ya que es escurridizo.

En este momento, se puede dar el bebé a la madre para  lo tenga en su seno y note el contacto piel a piel, pero debe permanecer de costado con la cabeza a un nivel inferior al del cuerpo a fin de permitir que la sangre y la mucosidad escurran de la boca y de la nariz, aproximadamente a la misma altura que la madre (sobre su pecho).

Recién nacido en el Pecho de su Madre
Recién nacido en el Pecho de su Madre

Tras el nacimiento, le limpiarán la boca y nariz de secreciones y se le estimulará para que el niño comience  a llorar y por tanto, a respirar por sus pulmones.

Finalmente, se procederá al corte del cordón umbilical del recién nacido.

Corte del Cordón Umbilical en el Parto
Corte del Cordón Umbilical en el Parto