Higiene íntima Compresas

Las Compresas

La compresa es un producto absorbente de protección externa, es decir, recogen el flujo menstrual cuando éste ya ha salido del cuerpo. Al igual que los tampones, pueden usarse desde la primera regla, siendo un producto fundamental para nuestra higiene íntima.

Existen diversos tipos de compresas, los más usuales son:

  • Ultradelgadas. Muy compacta pero con el mismos poder de absorción que una toalla regular pero con menos volumen.
  • Regular. Con un rango medio de absorción.
  • Maxi/Super. De alto poder de absorción. Adecuada para cuando el sangrado es más profuso.
  • Nocturna. De alta absorción pero con un diseño específico para la protección durante la noche.
  • Materna. De gran tamaño y capacidad de absorción, diseñada para retener los fluidos y secreciones que se liberan tras el parto.
  • Con alas. Poseen unas prolongaciones laterales que sirven para fijarlas para evitar que se mueva.

Las dimensiones, absorción y forma varían según el fabricante, aunque lo usual es hacer uso de las más delgadas y pequeñas durante el día y las mayores o nocturnas durante la noche.

Además, todas las marcas suelen añadir sustancias desodorantes para evitar olores desagradables.

¿Cómo se usa la compresa?

Se colocan en la parte interna de la ropa interior íntima a las que se fijan mediante a una banda adhesiva. También existen compresas con unos añadidos denominados “alas” que proporcionan una mejor adhesión y evitan que se muevan.

Durante el día las compresas se cambian aproximadamente cada 4 horas, dependiendo de la cantidad de flujo, existiendo diferentes tipos y modelos para satisfacer las distintas necesidades de protección.

La mayoría de las compresas se presentan en envoltorios individuales que permiten llevarlas cómoda e higiénicamente fuera de casa. Las compresas no se deben tirar al Wáter, debes desecharlas en la basura aprovechando la bolsita en la que vienen envueltas para deshacerte de ellas una vez utilizada.

Las compresas son más cómodas y adecuadas para usar por las noches, ya que no es recomendable utilizar tampones más de 8 horas seguidas.

Copa Menstrual

La Copa Menstrual

La Copa Menstrual es un recipiente reutilizable de silicona médica que se inserta en la vagina para recoger el flujo menstrual en el interior del cuerpo, pero que a diferencia con los tampones no lo absorbe, sino que la retiene hasta que se extrae de la vagina y se desecha.

La copa menstrual se adapta a las paredes vaginales en todo momento independientemente del movimiento que hagamos, pudiendo utilizarse hasta durante 12h (en función de la cantidad de flujo) sin tener que preocuparte.

La copa menstrual no seca las paredes vaginales, no araña y tampoco deja restos de fibras; por lo que no produce alteraciones en el entorno vaginal.

La copa menstrual se inserta doblada en la vagina, ya sea en forma de media luna, en forma de tampón u otra, según las instrucciones de cada fabricante, y después recupera su forma natural, sellando y reteniendo el líquido.

Cómo se utiliza la copa menstrual

Se puede utilizar diariamente durante todo el ciclo, incluso durante la noche. Durante la menstruación enjuagas la copa con agua y cuando se finalice la menstruación, la esterilizas con agua hirviendo o usando el método Milton y la guardas en su bolsa hasta el siguiente uso.

Puedes usar un poco de lubricante para introducirte la copa, tantas veces como haga falta, no altera tu vagina ni perjudica la copa.

Qué talla usar

Los factores principales a considerar suelen ser:

  • Anatomía. Un canal vaginal más estrecho o más corto necesitará una talla más pequeña.
  • Edad. Para mujeres menores de 18 años y sin relaciones sexuales es recomendable una talla pequeña. Si tiene relaciones sexuales, debería probar una talla media.
  • Parto. Las mujeres que han tenido partos vaginales deberán optar por una talla mayor que las que no han tenido embarazos o han tenido cesáreas.
  • Tonicidad de los músculos del suelo pélvico. Si te han diagnosticado debilidad del suelo pélvico, sufres incontinencia urinaria o tienes la vagina dilatada, deberías usar una talla grande de copa menstrual.
  • Cantidad de flujo menstrual. Si tienes un flujo menstrual muy abundante, vas a necesitar una copa de un tamaño superior que otra mujer que tiene un flujo menstrual más ligero.

Ventajas de la copa menstrual

  • Método económico. Aunque el coste inicial es mayor que los absorbentes tradicionales, éste gasto se produce una única vez, y siendo cuidadosos, pueden durar entre 5 y 10 años.
  • No produce infecciones. La silicona médica es inerte, por lo que los gérmenes y bacterias no pueden acumularse.
  • Comodidad. Pues pueden utilizarse tanto de día como por la noche.
  • Beneficia al medio ambiente. Ya que se eliminan la alta cantidad de desechos producidos con los tampones y las compresas.
  • Al no provocar sequedad vaginal, la copa menstrual está muy recomendadas durante la menopausia, periodo en el que suele haber ciclos muy irregulares y una tendencia a la sequedad vaginal y la irritación.

Inconvenientes de la copa menstrual

  • El mayor inconveniente es encontrar la talla adecuada para cada mujer. Quizás tengas que comprar dos o tres modelos hasta dar con el que se te adapta correctamente, pero una vez localizada la talla no habrán más problemas.
  • Puede ser incomoda de utilizar en baños públicos que no dispongan de un lavabo o bidé privado.
  • A muchas mujeres les desagrada la visión y el manejo de la sangre. Ésta es una barrera psicológica que algunas deben superar.
  • Como los tampones, puede ser un poco complicada de usar al principio y se puede mover si esta mal colocada. Sin embargo, si la colocación es adecuada es difícil que se mueva.
  • Debe mantenerse lejos de las temperaturas extremas y dejarlas guardadas siempre en su bolsa.
  • Evita que la copa menstrual quede expuesta al sol, así evitarás que pierda color y propiedades la silicona.
Higiene íntima

Higiene íntima

La higiene íntima es fundamental siempre, pero si además estamos durante esos días que nos “visita” nuestra menstruación, será necesario extremar un poco más tus hábitos de higiene íntima.

Los genitales son una parte más de nuestro cuerpo y por ser una zona delicada, se aconseja poner especial cuidado en su limpieza, eso sí, sin obsesionarse, ya que una excesiva higiene íntima elimina la flora vaginal que nos protege de infecciones.

Ten en cuenta que es normal y natural que la zona genital desprenda un cierto olor propio de cada persona, no te preocupes por él, ya que se convierte en un estímulo olfativo para propiciar las relaciones sexuales.

Si generalmente con la ducha diaria es suficiente, en los días de menstruación es necesario aumentar la higiene, al igual que hay que hacerlo en ocasiones concretas, como después de hacer ejercicio, tras mantener relaciones sexuales, etc.

Consejos para una correcta higiene íntima

Una completa higiene íntima debe incluir, además del lavado con agua y jabón neutro (o mejor un jabón específico para higiene íntima), los siguientes cuidados:

  • Después de orinar o defecar es necesario limpiar la zona genital desde delante hacia detrás para evitar contaminar la zona vaginal con bacterias procedentes de las heces. No uses únicamente papel, es recomendable lavarse la zona para que no quede sucia, o hacer uso de toallitas específicas de higiene íntima.
  • No se deben utilizar jabones fuertes ni desodorantes íntimos, pueden provocar irritación, inflamación y hasta alergia. Usa jabones con pH neutro o jabón íntimo.
  • No realizases duchas vaginales. Eliminan la flora bacteriana que protege la vagina. Salvo que lo prescriba el ginecólogo, la vagina no debe ser aseada interiormente ya que tiene su propio mecanismo de limpieza.
  • Haz uso de ropa interior de algodón ya que el nylon y otras fibras sintéticas impiden la transpiración, retienen la humedad y favorecen la proliferación de bacterias y gérmenes nocivos. Ese tipo de lencería, sólo para momentos especiales.
  • La ropa muy ajustada puede provocar rozaduras e impedir la transpiración de la zona genital y propiciar las infecciones por hongos.
  • Para lavar la zona genital no uses esponja o guantes sintéticos que pueden acumular gérmenes, mejor la mano o una esponja natural.
  • Cambia los tampones y compresas cada 4 o 6 horas como máximo, siendo fundamental saber elegir los adecuados, para ello, te recomiendo que leas nuestros post sobre ellos.
  • Los salva-slips sólo los días de mayor flujo, ya que dificultan la ventilación.
  • Antes y después de mantener relaciones sexuales es recomendable lavar la zona genital además de las manos y la boca en el caso de que vaya a practicar el sexo oral.
  • Lava la vulva por el exterior, pasando bien los dedos por los pliegues de los labios mayores y menores así como alrededor del clítoris y seca bien la zona para evitar humedad.