Consejos nutricionales

Consejos nutricionales

Los hábitos alimentarios se originan en la familia y se refuerzan y modifican en contacto con el grupo social con el que se convive. Educar a nuestros hijos en hábtios alimentarios saludables desde la infancia es una garantía de un crecimiento sano tanto para ellos como a sus futuros hijos, ya que ellos enseñaran lo aprendido.

Los hábitos hay que predicarlos con el ejemplo, no podemos tratar de educar a nuestros hijos si no procedemos nosotros mismos con lo que decimos.

El aspecto más saludable de nuestra cocina, es la dieta mediterránea, elaborada con aceite de oliva, legumbres, cereales, ensaladas, frutas, carnes y pescados, que protege de las enfermedades cardiovasculares.

La leche es esencial en todas las edades. No se puede prescindir de este alimento y, si se diera una intolerancia, es necesario consumir quesos o derivados, sobre todo en la niñez, embarazo, lactancia y vejez.

El yogur es sustitutivo de la leche. Es bueno para los problemas gastrointestinales. La gran variedad de yogures existente hoy día, aporta un amplio abanico de posibilidades.

Todos los días hay que consumir proteínas que pueden obtenerse de múltiples alimentos, por lo que no es necesario consumir carne a diario, es más, es adecuado moderar el consumo de carnes, en especial las rojas.

El pescado tiene una composición de nutrientes parecida a la carne ysus grasas son de mejor calidad, por lo que su valor nutritivo es similar a las carnes. Cambiar carnes por pescado es una buena elección.

Las verduras y ensaladas pueden ser consumidas como un plato independiente o como guarnición. Tienen una gran importancia por su aporte vitamínico y mineral. Puede ser plato único. Deben consumirse a diariamente.

La fruta es esencial para la salud. Debe consumirse 1 ó 2 piezas mínimo diarias. Pueden consumirse a manera de desayuno, almuerzo, merienda o cena.

Los dulces, bollería industrial y comida rápida… son consumidos hoy en día a diario o en abundancia, sobre todo por los niños. La comodidad de su uso y su aceptación por los más jovenes, hace que se utilicen como sustituto de desayunos, meriendas o comidas principales, lo que redunda en un flaco favor a la nutición y a la salud. Es necesario moderar o liminar su consumo.

Los fritos aumentan el colesterol y multiplica las calorías a los alimentos. Es necesario moderar su consumo o cambiar los fritos por otras técncas de cocina como la plancha o al vapor, en donde la cocción de los alimentos se realizan con un uso mínimo o nulo de grasas.

La única bebida necesaria es el agua, que además, no aporta ninguna caloría. Tomar refrescos es un capricho que la publicidad se ha encargado de estimular. El valor nutritivo de los refrescos es escaso, suelen contener azúcares y multitud de aditivos químicos que no son convenientes. El gas no es saludable para nuestros intestinos. Los refrescos son una ayuda a la obesidad. Si no se desea acompañar las comidas con agua, pueden tomarse frutas o licuados de verdura. Es necesario eliminar su consumo.

Actualmente, los platos de tenedor han sustituido a los de cuchara, lo que ha provocado pérdidas de recetas y costumbres nutricionales más favorables. Vuelve a incluir platos de cucharas en tu alimentación diária, tu salud lo agradecerá.

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