Embarazo

Cuidados durante el embarazo

Los cuidados durante el embarazo ayudarán a pasar por esta etapa de forma sana y más segura tanto para la madre como para el bebé. Debemos ser escrupulosas con el cumplimiento de aquellas indicaciones que nos realice nuestro médico.

A continuación vamos a desglosar algunos de los consejos que toda gestante debe practicar:

Higiene

En el embarazo hay que prestar especial atención a la higiene bucal y de los genitales, por el contrario, además de ducharnos de forma diaria.

La higiene bucal tiene gran importancia para evitar sobre todo la hipersensibilidad e hipertrofia gingival. Es recomendable someterse a una evaluación odontológica al comienzo del embarazo y utilizar cepillos dentales de dureza media o blanda y de cabeza pequeña, acompañados de enjuagues bucales.

En cuanto a la higiene íntima, al aumentar el flujo vaginal en el embarazo, la mujer tendrá sensación de humedad, lo que la obligará a asearse con más frecuencia, es aconsejable que se realice sólo una vez al día con agua y jabón y el resto de veces sólo con agua para evitar resecar en exceso la zona, dejando la zona bien seca. No se deben hacer lavados vaginales.

El cuidado de las mamas adquiere especial relevancia en la segunda mitad del embarazo, ya que puede iniciarse la producción de calostro. En este caso, no se deben manipular los pezones para extraerlo, sino, simplemente, limpiarlos y mantenerlos secos para evitar excoriaciones.

Vestido y calzado

La ropa no debe comprimir el abdomen, para ello es recomendable hacer uso de tejidos elásticos y ropa holgada. También deben evitarse medias o cualquier tipo de bandas apretadas en las piernas, ya que dificultan el retorno venoso.

Las fajas de maternidad no son necesarias en la mayoría de las mujeres, a veces las utilizan deportistas que continúan con su programa de ejercicio durante el embarazo. El sujetador debe recoger con efectividad y tener tirantes anchos y no elásticos y la copa debe abarcar todo el tejido mamario, son muy recomendables los de tipo deportivo, por la comodidad que aportan.

El calzado debe ser cómodo, no se aconseja ni el tacón alto ni los zapatos planos; lo más recomendable es el calzado con tacón bajo y ancho.

Viajes

No deben restringirse los viajes si no existen complicaciones médicas. Si el destino es un lugar exótico que implique vacunaciones y tener múltiples cuidados higiénicos y alimenticios durante la estancia, mejor consultar previamente a tu médico.

Aquellos viajes con desplazamientos largos sí que pueden resultar muy agotadores y agravar algunos problemas del embarazo (varices, edemas maleolares…). Es aconsejable efectuar paradas cada dos horas aproximadamente para caminar si es en un vehículo o hacerlo en el pasillo del avión en vuelos.

En vehículos, debemos hacer uso del cinturón de seguridad de tres puntos, es decir, el que incluye el cinturón abdominal y transtorácico, ajustando el primero a la zona más baja del abdomen.

Actividad/reposo

El ejercicio moderado durante el embarazo ayuda a conservar la condición física y el tono muscular, mejora el sueño, alivia la tensión, ayuda al control del peso y mejora la función intestinal.

La actividad física más beneficiosa para la embarazada es aquella que sea rítmica, moderada y aeróbica en la que participen grandes grupos musculares como natación, atletismo, ciclismo, o simplemente, caminar a buen ritmo.

Se deben evitar los deportes de alto riesgo y los de contacto (paracaidismo, surfing, montañismo, rugby, baloncesto…).

Podemos practicar ejercicio físico hasta el final del embarazo, si el mismo evoluciona de forma normal; teniendo en cuenta la regulación de la intensidad del ejercicio conforme avance el embarazo.

En cuanto al reposo, es muy importante para la salud física y emocional. Procura dormir al menos durante ocho horas, sobre todo en el primer y tercer trimestre, sin embargo dedicar tiempo al reposo suele ser difícil.

Actividad sexual

Durante el embarazo, los cambios hormonales y todo lo que conlleva la gestación puede provocar cambios en el deseo y la respuesta sexual, así como por miedos y preocupaciones. Aunque si el embarazo no es de riesgo, podremos disfrutar de nuestra vida sexual sin limitación durante todas las etapas del embarazo.

Higiene postural

Es primordial el uso correcto de la postura y mecánica corporal durante la gestación.

No debemos curvar la espalda para levantar objetos, sino flexionar las rodillas, tener las piernas ligeramente separadas, apoyar los dos pies en el suelo y mantener el peso cercano al cuerpo.
Estos mismos principios de mecánica corporal los aplicaremos al sentarnos y levantarnos de una silla, realizando tareas domésticas, al agacharnos…

Fármacos y vacunas

No podemos ingerir ningún tipo de fármaco o vacunarnos sin consultar previamente con el facultativo.

La etapa de mayor riesgo para el feto es el primer trimestre, que es cuando se produce la organogénesis y, por tanto, la mayor preocupación son los defectos estructurales.

La masturbación

La masturbación

La masturbación es la obtención de placer sexual mediante la autoestimulación de los órganos genitales ya sea con las manos o mediante otro medio.

La masturbación es el recurso más seguro, no tiene riesgo de embarazo ni de contagiarnos de una enfermedad de transmisión sexual, siendo adecuada tanto para quienes no tienen pareja, como para quienes tienen pareja o, simplemente para aprender más sobre nuestra propia sexualidad.

Además, por si aún no lo sabes, masturbándote no te quedarás ciego, ni tampoco se te caerá el pene, el pelo, te saldrán más granos y cantidad de cosas que nos intentan hacer creer de jóvenes por miedos, tabú o religión. Son mentiras que intentan provocarnos temor ante nuestra sexualidad.

Masturbarse nos ayuda a aprender sobre nuestro cuerpo, sus reacciones, sus estímulos sexuales, haciendo que el coito sea mucho más placentero. Incluso masturbarse en pareja nos ayudará a aprender qué le gusta y cómo lo prefiere nuestra pareja para obtener placer, además de ser una forma algo más rápida de satisfaceros cuando no tenéis tiempo para dedicarle al sexo pero hay ganas de ello.

La masturbación y su frecuencia depende también de la edad de las personas y, a veces, incluso del período de vida en que se encuentre la persona. Es normal que los 16 años de edad la frecuencia sea superior que con 40 años de edad. Un joven acaba de descubrir su sexualidad y a experimentar con su cuerpo, mientras que a una edad adulta conocemos bien nuestro físico y no solemos necesitar tener una frecuencia alta de masturbación.

Beneficios de la masturbación

La masturbación ofrece los mismos beneficios que la práctica de sexo en pareja, tanto físicos como mentales:

  • En la mujer mitiga y reduce los dolores y molestias producidas durante la menstruación.
  • En hombres facilita la conciliación del sueño. Y en ambos sexos mejora el descanso durante el sueño.
  • La secreción de endorfinas proporciona sensación de tranquilidad y bienestar, reduciendo el estrés.
  • La dopamina liberada nos genera un fuerte sentimiento de bienestar.
  • En mujeres, el autoerotismo puede ayudar a superar disfunciones sexuales como la anorgasmia y la pérdida de deseo sexual.
  • La liberación de adrenalina mejora la actividad cardíaca y el riego sanguíneo.

¿Y si prefiero la masturbación al sexo?

Cuando prefieres la masturbación antes que las relaciones sexuales, incluso teniendo pareja, es necesario parar un poco y pensar qué nos está pasando.

Puede deberse a una pérdida de interés o atractivo sexual hacia la pareja, la rutina, pérdida del apetito sexual, el deterioro en las relaciones, problemas que nos provoquen mucho estrés, problemas de ansiedad, o  a algún tipo de conducta adictiva (adicción a la pornografía).

Si esto ocurre, sería recomendable consultar con un profesional (psicólogo, sexólogo…), ya que puede ser la manifestación de alguna patología (adicción, depresión, baja autoestima, problemas de pareja, etc.).

Consultas Frecuentes sobre Sexualidad

Tener sexo en lugares públicos

El tener sexo en lugares públicos es una de las filias más recurrentes en las mujeres. A los seres humanos les excita la posibilidad de ser descubiertos en pleno acto, ya que implica algo de riesgo y peligro.

Pero antes de entrar en materia vamos a explicar qué es eso de una filia y en qué se diferencia de una parafilia.

Filia es un término proveniente del griego, “philos” que significa “amor” y del sufijo, “ia” que quiere decir “cualidad”. Una filia es lo contrario a una fobia. La filia es la atracción, afición o amor a algo. Las filias no se asocian únicamente a sexualidad, sino que pueden referirse al “gusto por” de cualquier ámbito de nuestra vida; así, una persona cinéfila es aquella que disfruta mucho del cine.

La parafilia, centrada en el ámbito sexual, es un comportamiento en donde el deseo, la excitación o el placer dependen en gran medida de elementos atípicos (objetos, fingir sufrimiento…). El placer se obtiene mediante una actividad diferente a la relación sexual en sí misma.

Otra cosa muy distinta es el realizar el sexo como exhibicionismo, que como tal no tiene nada que ver con la fantasía de tener sexo en lugares públicos, siendo ya una patología además de un delito en la mayoría de países.

Tener fantasías sexuales es normal e incluso saludable (siempre que entren en los límites que los intervinientes están dispuestos a tolerar). Las fantasías sólo deben desecharse cuando pueden provocar un daño físico o emocional a la pareja, o cuando uno de los miembros de la pareja no está convencido de realizarla.

Pues ya que tenemos claro que fantasear con tener sexo en lugares públicos no es una patología, vamos a ver algunos consejos.

Empecemos con lo más básico.

Hay dos cosas fundamentales que tener en cuenta: rapidez y discreción. Este tipo de encuentros sexuales deben ser rápidos, no hay tiempo para preliminares ni juegos, ya que cuanto más tiempo empleemos en realizarlo mayor serán las posibilidades de ser “cazados”.

Actúa con toda la normalidad que te sea posible, procura que tu aspecto físico sea el mismo al acabar y, evidentemente, sé silenciosa.

Otro punto importante es la ropa. La rapidez impone no desnudarse por completo, tratando de quitarse la menor cantidad de ropa posible, siendo importante optar por prendas cómodas que lo faciliten, incluida la ropa interior, así que nada de pantalones y vestidos demasiado ajustados.

Un ejemplo de ropa para la mujer: una falda con cierto vuelo y un poco de longitud (caerá más rápido y no hay que acomodarla tanto como una falda mini) y el uso de tanga (no es necesario quitarlo, bastará con apartarlo) podrían ser una magnífica opción para este tipo de encuentros.

Según del tipo de orgasmo que sea el tuyo

Como ya hemos visto en nuestro artículo sobre el orgasmo femenino, haremos dos matizaciones.

Las mujeres de orgasmo clitoriano tienen más fácil el practicar sexo en lugares públicos, ya que el estimular el clítoris y las zonas de la región genital de forma discreta es más sencillo sin que se note a penas. Para ellas, por ejemplo, el practicarlo en la última fila de un cine es factible simplemente tapando un poco con una ropa de abrigo puesta sobre las piernas a modo de mantel; como comprenderéis, para quienes necesiten penetración difícilmente podrán realizarlo sin que se note.

Para las mujeres de orgasmo vaginal, el practicar sexo en lugares públicos se dificulta además por la penetración por necesitar más tiempo de excitación vaginal para alcanzar el orgasmo.

Para que el tiempo de exposición durante el juego sexual sea menor, podemos reducirlo (especialmente para mujeres con orgasmos vaginales) haciendo uso de juguetes sexuales discretos. Por ejemplo, existen vibradores en forma de huevo con mando a distancia que se introducen en la vagina (quedan ocultos y el sonido de la vibración no se transmite al exterior), que puedes introducirlo en tu vagina unos minutos antes (si le das el mando a distancia a tu pareja para que escoja el programa o vaya variándolo, le ayudará a sentirse parte de esos preliminares) extrayendo el vibrador justo antes de la penetración.

Para la penetración en sí, una de las posturas más rápida es de pie contra una pared o sentada en alguna superficie. Pero no limites tu imaginación, busca tu postura según te apetezca y las opciones que el lugar te ofrezca en ese momento.

Respecto al lugar para tener sexo en lugares públicos

El lugar dependerá mucho de vuestras preferencias o de donde os surja la oportunidad; unas oficinas, encerrarse unos minutos en un ascensor o en un cuartillo, en los baños de un local (siempre y cuando estén bien limpios), probadores de ropa (fijaros que no existan cámaras de vigilancia cercanas o seréis descubiertos), en un bosque, en la playa, en un lugar bonito, en el interior de un coche o furgoneta (informaros antes de que la zona sea segura), etc.

Tener sexo en lugares públicos

En lugares abiertos, buscad un rincón apartado en donde nadie pueda observaros desde la distancia y, procurad que existan obstáculos que os oculten (setos, árboles frondosos…). En la imagen anterior tenemos un ejemplo de un lugar demasiado expuesto, ¿no os parece?

Y si es de noche, procurad buscar zonas lejanas a puntos de iluminación para disfrutar de vuestros encuentros.

Respecto a la higiene

Siempre es bueno llevar encima toallitas limpiadoras (tipo de las usadas para los bebés) o al menos pañuelitos de papel, ya que podéis mancharos o producirse pequeños escapes de secreciones que deberemos resolver para que no “delaten” lo que acaba de suceder.

Pues eso es todo, que disfrutéis de vuestra plenitud sexual.

Consultas Frecuentes sobre Sexualidad

La sexualidad en una pareja con hijos

El cómo vivir la sexualidad en una pareja con hijos es una duda recurrente en toda aquella relación en donde la familia está compuesta por más de dos miembros.

Para nuestra vida en común es necesario normalizar nuestra vida sexual dentro de la familia.

Debemos ser naturales con nuestro amor, besarnos, abrazaros y darnos cariño, es algo que debemos hacer estén o no nuestros hijos delante, porque es algo normal.

El sexo es una parte muy importante de la vida. Está ahí y no puede ignorarse, en la televisión, en los anuncios que están en las paradas de autobús, metro, taxi…por todas partes, y los padres debemos contestar a las preguntas sobre sexualidad de nuestros hijos tengan estos los años que tengan, y hacerlo con sinceridad y con un lenguaje que ellos puedan entender según su edad.

Si los padres vivimos nuestra plenitud sexual con vergüenza y como si fuera un enorme tabú, nos haremos esclavos de nuestros miedos, provocaremos una falta de falta de intimidad dentro de la pareja y perderemos la oportunidad de establecer una sana comunicación sobre sexualidad en el seno de la familia.

Los padres debemos aprender a cómo hablar sobre sexo con nuestros hijos siempre que sea necesario o ellos nos pregunten. Si no sabes cómo hacerlo, mira nuestro artículo sobre el tema.

Es importante establecer unas normas de respeto en la familia. Para empezar hay una edad (deberéis sopesarla entre ambos padres, cuando vuestros hijos tenga una cierta madurez para entenderlo) en la que los niños ya no tienen que entrar en vuestra habitación sin permiso, o entrar sin llamar. El disponer de una buena cerradura en vuestra habitación y acordaros de cerrarla también es una buena forma de prevenir una situación incómoda.

Si además vuestros hijos son preadolescentes o adolescentes, vosotros también deberéis respetar dicha norma; vuestro espacio y el de ellos deben ser respetados.

Si te han pillado y no sabes qué hacer si tu hijo te descubre haciendo el amor, pues tienes un artículo sobre cómo actuar, léelo, es muy interesante.

Al respecto, no tengas miedo a provocar un trauma por el hecho de disfrutar de la sexualidad en una pareja con hijos, ninguno se va a traumatizar por vivir una situación incómoda, es cuestión de comunicación, de tratarlo con naturalidad y de tener algo más de cuidado para que no se repita.

Consultas Frecuentes sobre Sexualidad

Cómo hablar sobre sexo con nuestros hijos

No hay una edad concreta para empezar a hablar de sexualidad con nuestros hijos, la educación sexual es un proceso que dura toda la vida.

La diferencia entre los pequeños y los mayores es que a los pequeños simplemente tienes que responder a lo que te pregunten en el momento que te pregunten con una respuesta que ellos sean capaces de entender, mientras que los mayores necesitarán de una respuesta más amplia y responder a las dudas que les surjan mientras que le das la explicación.

La educación sexual en la familia no se limita a explicar cómo vienen los niños, incluye además el desarrollo sexual, la salud reproductiva, las relaciones interpersonales, el afecto, la intimidad, la imagen corporal y el género.

 Cuando los padres quieren hablar sobre sexosexualidad con sus hijos, puede surgir cierta incomodidad y miedo sobre qué decir y cómo decirlo. Simplemente debéis responder con naturalidad y adaptando las respuestas a un lenguaje que ellos puedan entender según su edad.

Si desconocéis la respuesta o no estáis seguros de ella, no entres en pánico ni digas cualquier cosa que se te ocurra o los mandes a buscar información por Internet, porque si luego descubren que era errónea o que a penas contestáis, perderán el interés por preguntaros cosas y se marchará la oportunidad de crear una relación sana sobre sexualidad entre vosotros, simplemente di: “no estoy completamente segura, pero no te preocupes que me informo y te lo digo todo en breve” Y cumple esa promesa.

 Déjate de historias del tipo “la cigüeña”, “los niños vienen de París” o del cuento de “la abeja y la semillita”, explícale las circunstancias biológicas relacionadas con la fecundación y explícales que implican cariño, atención y responsabilidad.

Y si tienen edad para entenderlo (a partir de 11 años), debes incluir información sobre identidad sexual, evitar embarazos no deseados, prevenir las enfermedades de transmisión sexual, etc., lo que conllevará a más preguntas y a más respuestas, pero recuerda que siempre es preferible hablar de sexualidad con nuestros hijos a que obtengan esa información de fuentes erróneas o, lo que es peor, nunca la tengan y aprendan a base de errores.

Cómo hablar sobre sexo con nuestros hijos adolescentes.

Cuando los niños llegan a la adolescencia las cosas se complican algo más, ya que suelen pensar que lo saben todo, y a veces suelen faltar al respeto: “todavía hacéis el amor”…”pues sí y hasta que el último día de nuestras vidas.”, podéis contestar.

Es fundamental que os respeten y respetar su espacio, y mostrarles que estáis ahí por si os necesitan o tienen dudas.

Para hablar con ellos podéis afrontarlo de forma directa, por ejemplo: “ha subido mucho el índice de embarazos no deseados en adolescentes, ¿Qué haces para evitarlo? ¿Qué sabes de las enfermedades de transmisión sexual? ¿Explícame cómo usas los métodos anticonceptivos?” Y preguntas del estilo.

Resumen para hablar de sexualidad con nuestros hijos

  • La educación sexual debe ser parte de la educación familiar de nuestros hijos de preparación para la vida.
  • El obviar la sexualidad en nuestra familia no significa que desaparezca, simplemente la aprenderán como puedan. Recuerda, los problemas no desaparecen por ignorarlos, siempre hay que enfrentarse a ellos.
  • El ejemplo que les demos con nuestros actos siempre tienen más peso que nuestras palabras.
  • Para poder dar una información útil y veraz a tus hijos, previamente has de adquirir tú esos conocimientos, y si en un momento dado no los tienes, admítelo con normalidad, dile que te informas y se lo dices, y hazlo, explícale lo que haya quedado por explicar.
  • Responde con paciencia y naturalidad a las preguntas relativas al sexo, y si por alguna circunstancia debes de posponer una respuesta, recuerda que es eso, un paréntesis de tiempo, en cuanto puedas retoma la charla y continúa con las explicaciones.
  • Explícales que toda conducta sexual es un acto íntimo, deben realizarla cuando tengan esa intimidad.
  • Es importante ayudarles a conocer su cuerpo y conocer los cambios que se producen mientras nos vamos haciendo mayores.
  • Existe multitud de material de educación sexual (libros, películas, dibujos…), apóyate en ellos para que adquieran conocimientos.