La masturbación

La masturbación

La masturbación es la obtención de placer sexual mediante la autoestimulación de los órganos genitales ya sea con las manos o mediante otro medio.

La masturbación es el recurso más seguro, no tiene riesgo de embarazo ni de contagiarnos de una enfermedad de transmisión sexual, siendo adecuada tanto para quienes no tienen pareja, como para quienes tienen pareja o, simplemente para aprender más sobre nuestra propia sexualidad.

Además, por si aún no lo sabes, masturbándote no te quedarás ciego, ni tampoco se te caerá el pene, el pelo, te saldrán más granos y cantidad de cosas que nos intentan hacer creer de jóvenes por miedos, tabú o religión. Son mentiras que intentan provocarnos temor ante nuestra sexualidad.

Masturbarse nos ayuda a aprender sobre nuestro cuerpo, sus reacciones, sus estímulos sexuales, haciendo que el coito sea mucho más placentero. Incluso masturbarse en pareja nos ayudará a aprender qué le gusta y cómo lo prefiere nuestra pareja para obtener placer, además de ser una forma algo más rápida de satisfaceros cuando no tenéis tiempo para dedicarle al sexo pero hay ganas de ello.

La masturbación y su frecuencia depende también de la edad de las personas y, a veces, incluso del período de vida en que se encuentre la persona. Es normal que los 16 años de edad la frecuencia sea superior que con 40 años de edad. Un joven acaba de descubrir su sexualidad y a experimentar con su cuerpo, mientras que a una edad adulta conocemos bien nuestro físico y no solemos necesitar tener una frecuencia alta de masturbación.

Beneficios de la masturbación

La masturbación ofrece los mismos beneficios que la práctica de sexo en pareja, tanto físicos como mentales:

  • En la mujer mitiga y reduce los dolores y molestias producidas durante la menstruación.
  • En hombres facilita la conciliación del sueño. Y en ambos sexos mejora el descanso durante el sueño.
  • La secreción de endorfinas proporciona sensación de tranquilidad y bienestar, reduciendo el estrés.
  • La dopamina liberada nos genera un fuerte sentimiento de bienestar.
  • En mujeres, el autoerotismo puede ayudar a superar disfunciones sexuales como la anorgasmia y la pérdida de deseo sexual.
  • La liberación de adrenalina mejora la actividad cardíaca y el riego sanguíneo.

¿Y si prefiero la masturbación al sexo?

Cuando prefieres la masturbación antes que las relaciones sexuales, incluso teniendo pareja, es necesario parar un poco y pensar qué nos está pasando.

Puede deberse a una pérdida de interés o atractivo sexual hacia la pareja, la rutina, pérdida del apetito sexual, el deterioro en las relaciones, problemas que nos provoquen mucho estrés, problemas de ansiedad, o  a algún tipo de conducta adictiva (adicción a la pornografía).

Si esto ocurre, sería recomendable consultar con un profesional (psicólogo, sexólogo…), ya que puede ser la manifestación de alguna patología (adicción, depresión, baja autoestima, problemas de pareja, etc.).

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