Ortorexia

Ortorexia

La ortorexia  indica una obsesión enfermiza con el consumo de alimentos saludables. Consiste en la preocupación extrema por la salud centrada en comer lo más sanamente posible.

Las personas que sufren ortorexia acaban por centrarse casi exclusivamente en lo que comen. La comida es el centro de su vida. Su obsesión llega incluso a la preparación de la comida y los recipientes en los que las cocinan.

La ortorexia empieza como un inocente intento de comer más saludable, pero el ortoréxico se fija en la calidad y la pureza, volviéndose más y más obsesivo por qué y cuánto comer. Cada pequeña trasgresión alimenticia se acompaña de sentimientos de culpabilidad y frustración, que cada vez son más fuertes.

En general, existe un deseo de verse perfecto, lo que coincide con otros trastornos de la conducta alimenticia.

Debido a que los ortorexicos no sustituyen los alimentos que rechazan por otros que puedan aportarles los mismos nutrientes, sufren de carencias vitamínicas, anemias, falta de energía, alto riesgo de infecciones, etcétera.

Síntomas

Las personas que padecen ortorexia tienden a limitar el consumo de ciertos alimentos, como las carnes rojas, los huevos, los azúcares, los lácteos y las grasas, agravándose paulatinamente los síntomas hasta llevar al aislamiento social.

Los pacientes invierten un gran número de horas al día planificando y preparando las comidas, y rechazan la idea de comer fuera.

¿Qué hacer ante la ortorexia?

La ortorexia no es un trastorno fácil de diagnosticar, porque la gente se esconde detrás del ideal del “comer bien”.

A la hora de detectar una ortorexia, destacan las preguntas:

  • ¿Piensa más de 3 horas al día en la dieta sana?
  • ¿Se preocupa más de la calidad de los alimentos que del placer de comerlos?
  • ¿Se siente culpable cuando se salta sus convicciones dietéticas?
  • ¿Le aísla socialmente su forma de comer?
  • ¿Gasta mucho dinero en productos alimenticios sanos?

Cuando se sospeche o se sepa que una persona tiene ortorexia, es necesario ponerla bajo tratamiento médico y un médico psiquiatra experto o especializado en esta enfermedad.

La recuperación del paciente

Debe ser física y psicológica, con la responsabilización conjunta de su familia y el paciente.

Los ejes fundamentales son:

  • Reestablecer unas pautas nutricionales saludables.
  • Corrección de anomalías secundarias.
  • Recuperación del estado mental: No permitiendo que la alimentación gobierne su vida.

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