Pérdida del Deseo Sexual

Pérdida del apetito sexual

La pérdida del apetito sexual es un bajo nivel de interés en las relaciones sexuales, en la que el afectado no responde al deseo de actividad sexual de la pareja. Esta falta de deseo sexual puede acompañarse de problemas físicos o psíquicos.

La pérdida de apetito sexual afecta más a las mujeres que a los hombres, fundamentalmente a causa de las variaciones hormonales que se producen en función de la fase del ciclo menstrual en la que se encuentre, o tras la menopausia, conllevando muchas veces a sufrir un sentimiento de culpa que tiende a agravar la situación o a entorpecer superar esa pérdida de interés sexual.

Las personas afectadas suelen buscar excusas para evitar una relación sexual con su pareja. Evitan acostarse a la vez que su pareja, tienen algo pendiente por hacer: recoger la cocina, un programa muy interesante en la tele, un trabajo urgente…

Esta disfunción tiene solución tratada a tiempo, pero si se deja pasar o se oculta puede crear una serie de costumbres en la convivencia diaria que llevan a la desaparición total de las relaciones sexuales y provocar problemas serios en la pareja.

Los signos más evidentes suelen ser en general desinterés por acariciar o ser acariciado, falta de ganas de seducir a la pareja para hacer el amor, así como no tener fantasías sexuales.

En concreto, en el caso de las mujeres suele conllevar falta de excitación, sequedad vaginal y dolor en la penetración, mientras que en los hombres la falta de erección suele ser el signo más evidente.

Causas que pueden provocar pérdida del apetito sexual

En muchas ocasiones la pérdida de la libido tiene un origen psicológico o de comunicación entre la pareja, sin que haya necesariamente una asociación a situaciones patológicas concretas.

El estrés es otro de los factores que pueden afectar negativamente al apetito sexual, al igual que algunos medicamentos prescritos para el tratamiento de una determinada dolencia.

La rutina en las relaciones sexuales es otro de los motivos que puede llevar a la pérdida del apetito sexual. El probar cosas nuevas y romper la rutina en nuestra vida sexual, ayudará a eliminar la frustración y con ella la pérdida del deseo sexual.

Los problemas de pareja, esencialmente de falta de comunicación, pueden ocasionar distanciamiento, discusiones y conflictos y, con ello, afectar al deseo sexual.

La educación sexual inadecuada, con actitudes negativas y manifestaciones sexofóbicas, con temor al pecado y el sexo asociado a lo sucio puede generar grandes sexuales para disfrutar de una vida sexual plena, ya que obstaculiza el desarrollo del erotismo. Te invito a leer nuestros post sobre sexualidad.

Las experiencias sexuales traumáticas y negativas, como el abuso sexual en la infancia, la violación, el acoso sexual y otros atentados contra la libertad sexual pueden tener una incidencia importante en algunas faltas de deseo.Los abusos sexuales en la infancia los sufren tanto niñas como niños y pueden tener repercusiones negativas en la edad adulta del hombre y la mujer.

Es por ello que el tratamiento de la pérdida del apetito sexual implica no sólo la necesidad de un diagnóstico correcto, sino también de identificar su origen.

Tratamiento de la pérdida del apetito sexual

Lo más frecuente es que concurran distintos factores en la pérdida del deseo sexual, por lo que siempre es importante la intervención de un psicólogo y/o un sexólogo para identificar posibles problemas de convivencia y comunicación en la pareja, una educación sexual inadecuada, u otros problemas de pareja.

No hay que olvidar que aunque un alto porcentaje de incidencia en esta patología suele deberse a problemas psicológicos y/o de pareja, la pérdida del deseo sexual también puede ser provocada por algunas patologías o por algunos tipos de medicación, por lo que el consultar con nuestro médico debe ser uno de los primeros pasos.

Si sufres este problema, te invito a que leas nuestros consejos ante la pérdida del deseo sexual.

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