Trastorno Alimentario

Trastornos alimenticios

Los trastornos alimenticios son enfermedades conductuales devastadoras producidas por múltiples factores (trastornos emocionales y de la personalidad, presiones familiares, presiones culturales, etc.).

Aunque los trastornos alimenticios pueden comenzar con preocupaciones por la comida y el peso, son mucho más que solamente comida. Se hace uso de la comida y del control de la comida para compensar sentimientos y emociones negativas, que al final terminan por dañar la salud física y emocional, la autoestima y el control de la persona.

Los padres pueden ayudar a evitar los trastornos alimentarios en sus hijos al comportarse como modelos a seguir de una imagen corporal saludable.

Educarlos en un estilo de vida sano y activo favorecerá a prevenir los trastornos alimentarios, pero si estamos constantemente a dieta y mostrando nuestra insatisfacción con nuestra apariencia, será tarea imposible inculcar a tus hijos que deben sentirse satisfechos con su propia apariencia.

Los trastornos de la alimentación afectan tanto a los hombres como a las mujeres, aunque las mujeres suelen tener más probabilidades de verse afectadas.

El reconocer las señales de un trastorno alimentario e intervenir rápidamente para intentar revertirlo, puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.

Los tipos de trastornos son:

  • Anorexia nerviosa, es un estado de inanición (hambre), haciendo que la persona adelgace en exceso al no comer suficiente porque se siente gorda.
  • Bulimia nerviosa,  se produce una alta ingesta de comida seguido por un ciclo de purgas, bien produciéndose el vómito y/o con el uso de laxantes.

¿Qué causa los trastornos alimenticios?

No se ha establecido una única causa de los trastornos alimenticios, algunos de factores pueden ser las presiones culturales y familiares, los desajustes químicos y emocionales y los trastornos de la personalidad.

Algunos signos de que algo anda mal

Los niños con trastornos alimentarios pueden parecer ansiosos a la hora de la comida o preferir comer solos. También puede presentar visitas largas y frecuentes al baño durante o después de las comidas.

 Otros signos pueden ser:

  • La interrupción en el ciclo menstrual.
  • Fatiga.
  • Síntomas de depresión.
  • Caída del cabello.
  • Autopercepción de estar gordo cuando se está realmente muy delgado.

Si sospechas que tu hijo puede sufrir algún tipo de trastorno alimentario, es necesario que hables con él de forma comprensiva, sin confrontación, para ayudar a que se abra a hablar del tema.  Recuerda que el diagnóstico y el tratamiento temprano pueden garantizar una recuperación duradera.

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